jueves, 10 de octubre de 2013

AMOR POST MORTEM

Con un frío calor
me imagino el futuro
quizás duro,
quizás alentador,
pero siempre a tu lado.

Porque sin ti a mi lado,
el mundo sería un tictac
sin sentido.

Gracias a ti estoy
como un planeta y su estrella
donde tú eres mi Sol
y yo soy tu Tierra.

Gracias a ti vivo,
gracias a ti amo,
porque tú me enseñaste
el significado de amar,
porque tú me quisiste
antes de que sonara mi primer llanto,
porque yo te quise
antes de que abriera mis párpados.

Y sé que nuestras vidas se consumirán,
pero nuestros corazones amarán
hasta que la última llama
de mi infinita alma se consuma.

A la mujer más importante de mi vida:
Te quiero, mamá.

(Patricia Jiménez Suero, 1ºBACH-A)

MEMENTO MORI

Recuerdos de oscuridad
como la noche en la sabana.
Recuerdos del infinito
como el universo en su plenitud.

Recuerda que vas a morir
como un bosque milenario
en las últimas.

La oscuridad se mueve silenciosamente
igual que un lince cazando.
Nosotros somos la presa,
la presa de la muerte,
muerte implacable.
Somos la presa esperando
su final.

El tiempo pasa
como los días y las noches.
Recuerda que vas a morir.

(Iván Alarcón Herrera, 1ºBACH-A)

miércoles, 30 de mayo de 2012

ELLA

«Mi corazón es una isla desierta
esperando el naufragio de tus besos»,
susurraba al ocaso. Mientras lloraba
y lloraba por no tenerla.
Susurraba al ocaso
el nombre perdido de su amor,
deseando tanto su presencia
que veía a cualquier persona
y la veía a ella, solamente a ella, ella…
Soñaba con estar con ella,
su linda forma de ser lo hipnotizaba.
Le dijo: «Conviértete en mi madre.
Para tener un padre;
para poder darte
mi corazón de ancla,
la isla siempre jamás habitada
por los besos de tu alma».

("Cadáver exquisito" creado por Miguel Ángel Andreu, Jonathan López,
Ana Moreno, Vicente Marín, José Márquez y Francisco Javier Casado)

jueves, 24 de mayo de 2012

ÉRASE LA VIDA

Érase una muñeca sin nombre
flotando a la deriva en un mar de lágrimas.
No era consciente de lo que sentía,
tanta incompetencia le daba lástima.
Entre desperdicios humanos
no había quien le echara una mano.
Pero a pesar de eso seguía latiendo algo,
algo con lo que podía contar aún.
Con un destello te desvelo mi cabello,
y sin más demora te fijo mi hora
en la espesa maleza blanca que,
en lo alto de la montaña, te llora.
Las tristes lágrimas te empapan
y todo aquello que conoces lo olvidas
como esta canción desdichada
de la muñeca rota en el mar de la vida.

("Cadáver exquisito" creado por Valeriano Rodríguez,
María García, Jennifer Gómez, Antonio Jesús Toledo,
Antonio Gambero, Jesús Maza y Francisco Javier Casado)

viernes, 10 de febrero de 2012

ERES ESA PRECIOSA MELODÍA

En lo alto de un gran escenario: un piano de cola blanco, todo está oscuro, una luz me enfoca y a mis espaldas hay un gran telón rojo; yo sentada en un bonito sillón, ensayando alguna canción escrita por mí, y dedicada a ti...

Cuando acabo de tocar las últimas notas de esa preciosa melodía, alguien comienza a tararearla. Me levanto, me doy la vuelta y te veo... Has estado escuchando mi canción desde el principio. Subes junto a mí, me abrazas, me besas, me das la mano y juntos nos perdemos en el largo y oscuro pasillo de ese solitario teatro.

(María del Carmen Cejas, 4ºESO)

viernes, 30 de diciembre de 2011

25 DE NOVIEMBRE

25 de noviembre de 2011

Ya me he cansado de cómo me tratas, tus mentiras; ya me he cansado de cómo me humillas.

“Un hombre de esta ciudad mata a su mujer de una paliza delante de su hija. La niña se encuentra hospitalizada con diversas heridas y en coma”.

Al despertarse se encontró muy nerviosa, ansiosa y traumatizada con lo que había visto.

La niña, llamada Irene, con 11 años, dijo que también ella intentó llamar a la policía, pero cuando se acercaba al teléfono el padre iba y le pegaba. También confesó que llevaba mucho tiempo maltratándolas. Hasta que con aquella paliza brutal mató a su madre.

Decía además que cuando se iba al colegio los profesores le preguntaban qué eran esas heridas de la cara y ella tenía que decir que se había caído.

Al fin ella se fue a la casa de sus abuelos a vivir y siguió con su vida, pero sin palizas y muy tranquila.


(Dámaris Vázquez Benítez, 1ºESO-C)